Boxer
El Boxer es un perro oriundo del territorio alemán y que cuenta con una serie de elementos comunes de varias razas caninas: el Brabanter de Bélgica, el Baerenbeissr, el Bulldog británico, el Bulbeinser (también conocido como el “mordedor de toros”) y el Brabanter de Bélgica.
El origen de este perro, en comparación con otras razas, es relativamente reciente y comenzó a ser conocido fuera de las fronteras alemanas tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial. Muchos soldados aliados se llevaron ejemplares de este perro a sus hogares allende el océano. Es importante señalar que el primer ejemplar que se inscribió en los anales de los orígenes de la raza Bulldog fue el Malaurers Flocki, en los primeros meses del año 1895.
El Boxer posee un cuerpo de características compactas pero que contiene una serie de mecanismos físicos que lo convierten en un animal muy poderoso. Los cuartos traseros o posteriores están muy bien angulados y son particularmente fuertes. Las patas delanteras son muy rectas y excepcionalmente musculosas.
Su hocico es muy negro y notoriamente ancho mientras que la mandíbula de arriba sobrepasa en extensión a la mandíbula de abajo, por lo que se curva en un ángulo hacia arriba. Las orejas están amputadas en las puntas y se mantienen derechas mientras que los ojos suelen ser muy expresivos y de una tonalidad muy oscura. Los especialistas aseguran que es a través de los ojos del Bóxer donde se puede apreciar el poder y al fuerza con la que cuenta el ejemplar.
Es importante señalar que, por su constitución y su agresividad, es muy fácil de despertar su instinto para la depredación por lo que se recomienda a cada dueño cansar al perro en cada jornada (a través de caminatas y diversas travesías) para no correr el riesgo de algún ataque que, por las características de su raza, sería muy natural. |